El jueves, CCOO y los representantes de los trabajadores rechazaron por escrito la propuesta de convenio que Urbaser, la concesionaria insular, les puso sobre la mesa el 17 de octubre. Su queja principal es que, después de más de 20 meses negociando, la empresa vuelve a abrir puntos que ya estaban cerrados.
El choque gordo está en los sábados. Urbaser quiere asignarlos por menor antigüedad y el sindicato pide que se cubran con voluntarios o con contrataciones nuevas. También discuten las subidas de sueldo de 2027 y 2028, que la empresa ata al arranque del nuevo contrato, la jornada de 37,5 horas, las pagas extra, la nocturnidad y los festivos.
Los trabajadores han vuelto a pedir al Cabildo, que es el responsable del servicio, que medie ya. Mientras no haya acuerdo, toca contar con retrasos en los contenedores de reciclaje.
Fuentes
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